sábado, 7 de enero de 2023

la función debe continuar

He tenido siempre cumpleaños muy extraños durante mi vida.
Recuerdo uno de los más dolorosos,  que si no fue hace dos años cuando murió mi padre y mis familiares no me avisaron de su muerte , fue cuando murió mi abuelo precisamente en el día anterior a mi cumpleaños. 
Mi abuelo falleció en mi primer departamento después de que hacía tres meses lo había sacado de el lugar al que se había ido a vivir desde que había muerto mi abuela hacía un año, así que decidió irse a vivir a un asilo en zapopan enfrente del hospital de zoquipan, 
Yo en ese entonces había comenzado a tratar de hacer una vida normal porque nunca la tuve ni la conocí de niño, así que en cuanto me fue posible fui a rogarle a mi abuelo que se fuera a vivir conmigo y después de un tiempo aceptó.

Pasaron 3 meses pero aunque su salud no tuvo un deterioro evidente supongo que lo que deseaba era morirse porque siempre lo mencionaba y decia que su vida ya no tenía congruencia después de la  muerte de mi abuela.
Yo solo se que una noche no quiso cenar y al otro día murió como a las 3 o 4 de la tarde en mis brazos mientras trataba de llevarlo al hospital y ningún taxi acudía a mi domicilio.

Yo nunca había vivido una situación similar y estaba traumatizado porque no había nadie para ayudarme, mis familiares no acudieron ni ninguna autoridad que me pudiera apoyar en el momento tan terrible que estaba viviendo asi que me encontré solo con mi abuelo que duro 3 días muerto en mi departamento mientras que ningún médico o autoridad sanitaria me expedia su certificado de defunción porque según ellos no podían dármelo:
Me dijeron que era muy posible que yo mismo me hubiera encargado de matarlo porque vivia solo conmigo.

No fue sino hasta que hable a derechos humanos que me asistio uno de sus trabajadores que hicieron que fuera una ambulancia con un par de policias, un par de enfermeras y un doctor a levantar el acta de defunción para que yo pudiera cremarlo,  lo cual hice a la mañana siguiente después de que pidiera prestado dinero para poder deshacerme de mi abuelo.

Ha habido veces que la vida me ha dado regalos que creo han sido una especie de comedia y así los he aceptado.
Al parecer la vida y la muerte se ríen a veces de las personas y yo soy una de esas tantas que tiene que seguir sonriendo hasta que se acabe la función.

La funcion debe continuar
Victor Alcázar

No hay comentarios:

Publicar un comentario