sábado, 26 de abril de 2025

El mensaje escondido

Una vez nos llevaron de la escuela primaria a visitar el departamento de tránsito en Guadalajara, ahí nos recibieron en un aula donde nos dieron una charla sobre vialidad.
Al final nos regalaron un cuento con ilustraciones sencillas a blanco y negro sobre el mismo tema.
En una de las páginas había una explicación sobre porque no se debería rebasar en curva.
La imagen era la de un despeñadero y en la cima la carretera y carros pasando.
En uno de los costados de la imagen había una llanta enterrada entre la tierra.
Pasaban los días y yo no podía quitarme de la mente esa imagen
? Cómo podía haber llegado esa llanta hasta ahí?
Estaba en un sustrato de roca y en un lugar donde nadie podría haber llegado.
Los días pasaban y yo no paraba de ver esa imagen.
Era tanto mi interés en eso que me lleve varios días el cuento a todos lados y cada que podía lo miraba esperando descifrar la razón del porque de esa llanta incrustada en la roca.

Pasaron los años y aún sigo recordando esa imagen.
Ahora en mi faceta de artista se que ese dibujo fue un diseño del artista que simplemente coloco esa llanta por alguna desconocida razón dando a entender que esa llanta podría ser de algún automóvil accidentado.
Simplemente lo hizo y no hay más explicaciones.
Estoy seguro que el nunca imagino que un niño en algún lugar del mundo aún  después de mucho tiempo y a sus 47 años recuerde esa imagen y que cada que tengo que iniciar un trabajo de ilustración recuerdo esa imagen como si hubiera sido ayer.

La mente de un niño tiene tanto interés en descubrir la razón de las cosas que persistira hasta el día de su muerte.

El mensaje escondido 
Victor Alcázar