sábado, 25 de mayo de 2024

En el camino


Desde Joven tuve que elegir viajar a lugares lejos de Jalisco de formas no convencionales,  diria yo , no como gente normal porque simplemente no podía pagar prácticamente ningún viaje.

Un día decidí conocer Cancún porque deseaba saber como era ese lugar , y esto lo hice cuando tenia 20 años la primera vez, en realidad fui 3 veces de la misma forma solamente.

Junte lo más que pude de dinero y en realidad era para mi alimentación, ya que pensaba viajar hasta allá de raíd.

Cuando uno es joven obviamente carece de todo conocimiento importante y especialmente yo carecía de todo apoyo: nadie de mi familia había hecho ningún viaje a ese lugar ni tampoco le importaba si yo lo iba a hacer.

La primera vez que viaje a Cancun comencé a pedir raid desde donde vivía:
En ese entonces no había escuchado de gente que desaparecía por subirse a un auto así que considere que era una buena forma de llegar.

Yo llevaba lo único que me hacía falta para llegar: las ganas y aunque la primera vez me costó mucho trabajo salir del origen de mi viaje, tuve que devolverme unos días después porque no llegué muy lejos.

Días después de recuperar  mis ganas de volver junte dinero vendiendo algunas de mis cosas y mi idea era llegar lo más lejos posible y así ya no poder volver y obligarme a mi mismo a lograr mi objetivo de llegar.

Días después estaba llegando por medio de autobús foráneo a algún lugar que no era ni el inicio ni el final de lo que yo quería lograr.

Fue tan difícil llegar la primera vez que cuando llegué a Cancun estaba tan agotado, hambriento y desgastado que no tenía ganas más que devolverme pero aunque hice todo lo posible por tratar de ganar dinero para quedarme no pude así que si conocí Cancun la primera vez por un par de días y me devolví de nuevo en las peores condiciones posibles.
La ilusión de hacer algo cuando uno es joven es importantisima porque crea madurez en las siguientes experiencias así que es mejor así.

Recuerdo que en esa época los mapas eran lo único con lo que uno podía contar para lograr un viaje y yo era tan pobre que fue lo único nuevo que compre para mi viaje: una guía Roji de la República mexicana que tenía datos que seguramente me iban a ser muy útiles en algún momento.
Fue así como despues de eso empeze a obsesionarme con coleccionar mapas y a estudiarlos como si mi vida dependiera de ello.

A veces veía libros tirados en la basura donde venía algún mapa y lo revisaba para ver si me era importante para aprenderlo y así me hice de muchos libros.

Leer un mapa es importante pero vivir en carne propia la experiencia de cada kilometro es inigualable:
Nunca salgas sin un mapa pensaba mientras caminaba kilómetros de carretera como mucha gente que uno no imagina nunca que va a conocer en el viaje.

Afortunadamente yo era muy joven e ignoraba el peligro y el peligro a mi porque jamás tuve una mala experiencia en mis viajes.

Recuerdo una ocasión en que en una carretera al sur del país hubo una redada de personas y a mi me toco estar entre esos que detuvieron para pedir documentos y al mostrar mi identificación pude seguir mi camino mientras que los demás simplemente tuvieron que abordar patrullas y fueron detenidos por razónes desconocidas.

A veces caminaba e imaginaba una vida en alguna de esas casas que veía y yo creía que era mejor que la casa de mis padres así que me emocionaba sin saber si algún día tendría mi propia casa o mi propia familia.

Una vez tuve que detenerme en un lugar donde pudiera refugiarme después de haber viajado todo el día y al caer la noche en esa carretera lo único que encontré fue un puesto de tacos.
A mi nunca me ha gustado pedir nada gratis ni tampoco pedir que me ayuden pero esa vez llegue a preguntar primero sobre la ubicación del lugar ya que en mi memoria requería ubicar el lugar en el mapa.

La gente que estaba ahí fue muy amable y me ofreció de comer gratis y yo me negué.
Les dije que ya había comido pero si podían hacer algo por mi seria ayudarme a encontrar de nuevo el camino de vuelta a donde iba.
Me dijeron que a veces algún trailero se detenía para cenar y tal vez podria pedirle un raid.

Pasó una hora y esa gente no tenía ni un solo cliente.
La escena era digna de película porque sólo había uno o dos focos con muy baja intensidad en medio de la selva , había tacos los cuales nunca probé y no había esperanza de nada para nadie.

Si existe el infierno yo he estado muchas veces en esa taqueria tratando de entender porque los seres humanos sobreviven en lugares inhóspitos para recibir un par de miserables monedas a cambio de ellos darlo todo a los demás.

Al poco rato y mientras observaba y sentía como era devorado por mosquitos llego un trailer tan bien conservado y hermoso del cual se bajó el hombre que lo manejaba:
Comió sus tacos pagó y se devolvió al trailer.
Se fue de ahí así de rápido como apareció.

Me preguntaron las personas de ahí que donde pensaba dormir y yo les dije que no tenia idea.
 Habían pasado unos 10 minutos cuando el trailero volvió a aparecer y se volvió a bajar el chófer a preguntar algo aunque yo no recuerdo que fue.

Yo lo interrumpí diciendole:" buenas noches señor" y él  me dijo..no traigo dinero y yo me quedé callado.

De nuevo pensé que ya había terminado de conversar y le volví a decir: " buenas noches señor" y el me dijo, espérame un momento.

Cuando terminó de platicar me dijo que no tenía dinero de nuevo y yo le dije que si me podía ayudar a llegar al camino más cercano a la siguiente población.
El me dijo que el no iba a detenerse hasta a llegar a Guanajuato y eso eran dos días después de ese lugar.

Le dije que yo iba a Jalisco y que si quería ayudarme a llegar solo tuviera confianza en que no iba a molestarlo en el camino.

Sin pensarlo me dijo que me subiera, abrió la puerta del copiloto y después se subió él.

Recuerdo que tras un día de viaje yo tenía muchísima hambre y sed pero en determinado momento  me dijo: vamos a bajarnos a desayunar algo:
El lugar era un cuarto pequeño a un lado de la carretera donde la neblina no dejaba ver casi nada.
Me dijo que pidiera lo que yo quisiera y la señora que atendía el lugar me dijo que solo había huevo.
Yo le dije que me diera el platillo que ella me ofrecía.
En menos de medio minuto me acerco agua caliente en una taza y a un lado un huevo con todo y cascarón en un plato con una cuchara.

Yo acostumbrado a cualquier tipo de preparación de huevo pensé que era un huevo cocido y me dispuse a retirarle la cáscara.
En el primer golpe con la cuchara lo rompí  y el líquido del huevo se regó en el plato.
Voltee a ver de reojo si alguien me estaba viendo y el trailero estaba ocupado en otra mesa tomando su agua caliente y su huevo crudo.

Yo jamas me habia comido un huevo crudo en mi vida y en ese momento agarre el huevo y sorbi todo como un experto.
Pensé que al terminar mi huevo me traerían otro porque simplemente alguien que ha nacido en una ciudad como yo ha visto demasiada televisión a pesar de ser joven y no adivinaba que era lo único que iba a poder probar en dos días  antes de llegar a Jalisco la tierra donde nací y nacieron mis padres y abuelos.

En el camino
Victor Alcázar

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