domingo, 18 de junio de 2023

la música

Cuando tenia 16 o 17 años mi padre ya no me toleraba ver en "su casa" como el decía, yo ya era un estorbo , un renegado , un problema para que él pareciera un mal líder.
A mi mamá pareciera darle igual simplemente porque eran tan sumisa que simplemente no podía pensar tanto tiempo en eso, tenía cosas más importantes que hacer como no estar en "su propia casa".
Mis hermanas no asistían a casa porque cualquier lugar era mejor que la casa.

Yo decidí irme de ese lugar porque un día tuve que hacerlo, mi padre me intento matar con un cuchillo y sinceramente aunque no lo planee..siempre soñaba con ese día.

Mi padre ya no está, el falleció en la pandemia. A mi madre la cuido desde que empezó la pandemia porque no tiene dinero..ella nunca se interesó por lo que iba a suceder cuando fuera anciana así que no tiene ni un peso, ni propiedades ni nada.
Ahora enferma desde hace 3 años depende totalmente de mi y yo solo cumplo con mi obligación como hijo de darle una vejez lo más digna posible dentro de mi presupuesto.

Mis hermanas en cuanto se enteraron que mi madre enfermó se desaparecieron, igual que lo hacían cuando eran niñas.

El día del padre para mi nunca fue festejo, yo tampoco conocí un cumpleaños que mi propia familia me lo hubiese festejado, las navidades siempre fueron tristes y yo hice mi vida con el mejor tino posible.

En realidad deje de odiar a mis padres hace no mucho, a pesar que dure muchos años haciéndolo, un día simplemente me di cuenta que ellos también fueron niños maltratados , olvidados e ignorados por sus propias familias.

Así que era obvio que la ignorancia se transmite..se junta un ignorante con otro ignorante a formar una familia y el mal nunca termina.

Ahora escribo todo esto como recordatorio de que no hay mal que dure cien años ni nadie que lo soporte.
La gente se va, la música se queda..siempre sigue sonando música, esa música que nada más escuchamos los que estuvimos ese día.

La música 
Víctor Alcázar
La música 
parte 2

Parece que a veces no estoy en paz...es cierto que digo y pienso que supere mi infancia..ahora tengo 45 años..pero me dejo toda una vida de traumas que no se quitan con terapia..ya que a pesar que asistí al psicólogo y un tiempo hasta con el psiquiatra, y me receto medicina de todo tipo que termine aborreciendo porque me dejaba dormido todo el día y no podía trabajar...me sucedió que adquirí una enfermedad psicosomatica a partir de los 25 años donde todo lo relacionado con el intestino, el estomago y hasta el esófago lo padecí al grado de no poder comer bien.
A las personas les hago saber que era mi colitis tan grave que a veces comía en el día lo que parece de historia de terror: lo que cabe en una cuchara de alimento. Lo sé porque eso era lo que podía tragar y digerir.
Tuve por años pesadillas a diario, afortunadamente era joven pero en salud se me veia enfermo, recuerdo que para mi era una tortura subirme al camión lleno de gente por las mañanas para ir a trabajar porque uno de esos traumas infantiles fue que me abandonaron en el camión...yo de adulto y tratando de superar todos mis problemas tuve que ser todo lo fuerte que podia, mi carácter desafortunadamente no aceptaba ser un enfermo, ni creer que alguien podía ayudarme..eso empeoraba mi situación porque para la persona que trata de ayudar a alguien que no se deja ayudar es desgastante.
Yo fui un niño que siempre pensaba en cosas bonitas, pero al ser así...me gane la risa de los que me rodeaban..la gente quiere ver mal a los demás cuando no tienen nada malo que decir..y a mi los compañeros me volvieron violento, me golpeaban para provocarme y poco a poco pasé de ser golpeador a saberme defender pero totalmente retraído, yo ya no quería estar cercas de las personas y crecí en soledad.
Sin familia interesada en mi bienestar y contra el mundo puedo decir que sobreviví a lo que podría haber terminado con mi vida.
Los últimos años de sentirme enfermo fueron hace unos 6 o 7...encontré el aceite de CBD , creo que me ayudo mucho a superar mi situación mental y física...de hecho me fue tan bien que decidí empezar a promover mi marca de aceite de cannabis para las personas que actualmente buscan un buen aliado para su salud y todo fue de maravilla...crecí económicamente, ayude a mucha gente a superar enfermedades como el cáncer, y fue una experiencia espiritual poder ser una conexión hacia su sanación. Actualmente después de la pandemia deje el negocio porque mi proveedor quebró y yo seguí sus pasos.
Ya solo me dedico a pintar y de todo lo que me ha pasado en la vida no me queda más que escribirlo sin intención más que de que el que lo lea sepa que el sufrimiento no es para siempre, si existe la paz por momentos, todo está mayormente en uno el tratar de voltear a ver las flores y no el camino difícil que se recorre.
Fin

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